Se acerca el día en que vuelva a tener la segunda oportunidad de decidir. De dar un golpe de timón. De dejar definitivamente atrás una ciudad para llegar a una nueva. Con paso firme, con las ideas claras, he de llegar. Pero estos momentos no dejan de ser críticos, porque conozco mi objetivo, no los medios.
Tengo ganas de echar las culpas por lo que no ha funcionado. Quiero que se me compense la ingratitud.
Algún día entenderé qué pasó aquí, aunque ya no valga la pena saberlo. Y, después de todo, me reconciliaré con lo que será mi pasado, como he tenido que hacer ya tantas veces.
Posted 21 Abril, 2008 by intooblivion Categories:Sentimientos
¿Qué va a ser de mí?
Tan poca cosa.
Con tantos atajos y callejones sin fondo.
De ideas de sol y sombra.
¿Qué va a ser de mí?
Autovulnerable.
Inaccesible.
Inextricable.
Sin distinguir entre el bien y el mal.
Entre feliz y triste.
¿Qué va a ser de mí?
Muerto de miedo ante lo único que nos queda.
Y esperanzado en recuperar algo que nunca tuve.
Miedo de no volver a ser lo que fui.
Miedo al error por tener que hacerme a mí mismo.
Por haber perdido el rumbo o porque la inercia me lleva.
¿Qué va a ser de mí?
Tan poca cosa.
Tan lleno de miedos.
Posted 30 Marzo, 2008 by intooblivion Categories:General
Nosotros seguimos siendo nosotros. En una burbuja en medio del trasiego de la ciudad. A lo mejor no vale la pena esperar y es mejor que nos apeemos de este tren ahora mismo. Algunos quieren coger tus orejas, tus ojos, tu pelo, tus labios.
Tus brazos para abrazar.
Tenemos que saber defender lo nuestro. Aunque al final de la batalla, al héroe lo derroten, lo denigren, lo destruyan. El héroe estará solo, pero seguirá siendo héroe.
Tus brazos para abrazar solo pueden ser tuyos. Digan lo que digan. Nosotros ya hemos decidido no bajarnos del tren.
Posted 30 Marzo, 2008 by intooblivion Categories:Sentimientos
Noche profunda y hemos vuelto a días atrás; pero sabiendo lo que sabemos. Más viejos, claro. Habrá que releer los libros que nos hicieron así y descubrir si nos hemos equivocado, si no hemos malinterpretado los clásicos. De todos modos, nadie nos quita los pasos en falso, y nos vamos volviendo ariscos. Las incertidumbres ya no nos enseñan nada. Son tan traicioneras como siempre. Otro día sin manual de instrucciones. A ver quién nos despierta mañana porque en días nublados solo apetece dormir y ya no entendemos lo que dice el hombre del tiempo. Si es que ya nos avisaron…; pero, tranquilicémonos, mientras exista la primera persona del plural, estaremos a salvo.
Después de estar en menos de un mes en las cuatro ciudades que han marcado mi vida hasta ahora (Glasgow, Dublín, Granada y Ceuta), regreso. Y es que últimamente el pasado, el presente y el futuro se han estado mezclando.
Han pasado más de cuatro años desde que pasé un mes en Dublín. Ahora he visto la ciudad desde otra perspectiva totalmente distinta. He conocido otras zonas de Dublín y, esta vez sí, he conocido dublineses.
No obstante, la parte más importante de mi viaje fue volver a Glasgow. Afloraron sentimimentos que ya había desterrado. Me di cuenta de que nunca he llegado a marcharme de allí. En Escocia, cambié y empecé a perfilar mi personalidad. En este viaje, volví a hacer lo que me gustaba hacer cuando estudiaba allí: beber lattes, comer muffins, quedé con todos mis amigos escoceses, fui a una reunión de Amnistía Internacional, almorcé en la universidad como si todavía fuese un estudiante de allí.
Llevo ya más de la mitad del curso viviendo en Granada y todavía busco mi sitio. En cierto modo, me siento como el protagonista de este cortometraje (Eres dirigido por Vicente Villanueva, primer cortometraje de las “Sesiones de elpais.com”):
Estoy conociendo más profundamente a personas que el primer año no llegué a conocer y me están sorprendiendo. No obstante, algunas se marchan el año que viene y me gustaría encontrar un grupo de amigos más estable. De todos modos, no puedo ser tan exigente ya que yo mismo cuando acabe la carrera (si todo sale bien, en junio de 2009), puede que me vaya de Granada.
Ahora estoy en Ceuta y todavía no me ha dado tiempo a ubicarme.
Empiezo a plantearme la utilidad de este blog. A veces preferiría comentar temas de política, traducción, lingüística… pero es que no concuerda mucho con los que llevo escrito en este blog. No sé.
En una tarde como esta solo podemos consolarnos con buena música, una buena infusión, la calefacción, quizá una breve siesta… Y es que ya se acabaron las tardes ociosas, el cariño familiar, la comida de mamá, los cafés con antiguos amigos, los regalos. Ahora los apuntes se amontonan sobre el escritorio y en el calendario los días de los exámenes destacan más que nunca, no porque el color del círculo que los rodea haya mutado o algo similar, sino porque la cruz que tacha los días que pasan se acerca cada vez más a ellos. Ya no quedan noches de fiesta, tardes de asueto, sábados de paseo.
En tardes como estas, lo mejor es dejar que la música suene, a ver si nos sentimos mejor.
Es difícil quedarse al margen, aunque no queramos, de las fiestas navideñas. Y, sobre todo, resulta imposible no recapacitar acerca del año que se va, después de leer, ver o escuchar algunos de los sumarios del año que hacen los medios de comunicación por estas fechas.
Da miedo pensar cómo ha pasado el año volando; constatar cómo cosas que nos hacían ilusión, ya llegaron y se fueron dejándonos ya sea con buen sabor o mal sabor de boca; ver cómo hubimos de soportar los malos momentos (pocos, afortunadamente, en mi caso) sin previo aviso.
Volveremos, con suerte, a disfrutar de buenos momentos… pero no podremos aferrarnos a nada. Pues la vida es intangible. Cuando queramos darnos cuenta estaremos despidiendo el año que viene. Volveremos a mirar atrás y pensaremos lo inocentes que éramos el año anterior porque no nos podíamos ni imaginar que tal cosa iba a ocurrir.
No me gusta tener que hacer balance. Siento como si me asomara a un precipicio y el miedo a caer me recorriera el cuerpo.
No me gustan los propósitos de año nuevo. Quiero poderme marcar metas en cualquier momento. Quiero que no haga falta que sea primero de año, primero de mes o lunes para hacerlo. Comiencen sus dietas hipocalóricas en jueves o abandonen sus óscuros vicios un veintialgo de cualquier mes.